Una voz amiga que nos invita a despertar

Hay autores que, con el paso del tiempo, se convierten también en amigos de la casa. Ese es el caso de Leonardo Legrás, escritor entrerriano, formado en filosofía y teología, cuya obra recorre distintos caminos de la espiritualidad, la fe y la vida cristiana.
A lo largo de su trayectoria ha escrito textos infantiles, obras de espiritualidad y novelas como Amistad en el Cielo, No me avergüenzo del Evangelio, Ven y verás, El Evangelio en la Cruz y Maestro Bueno, ¿qué debo hacer?, entre otras.
Su camino también se ha entrelazado con el de nuestra Editorial Divina Providencia, donde tenemos la alegría de contar con tres de sus obras más recientes: La Tierra es para sufrir, el cielo para gozar, una biografía dedicada a Víctor Manuel Schiavoni, Siervo de Dios, que profundiza en su vida y en el testimonio de una fe vivida como camino de esperanza y entrega cristiana. Y la Guía para Catequistas, que incluye Sacramento del Perdón y Sacramento Indeleble.
Hoy nos alegra acompañar la presentación de su nueva obra, ¡Argentina despierta!, publicada por Editorial Guadalupe y escrita ante la esperada visita pastoral del Papa León XIV a nuestro país.
Desde su título, el libro contiene una invitación a detenernos y mirar nuestra realidad con otros ojos. Para Leonardo, la llegada del Santo Padre constituye una oportunidad para volver a poner en el centro la fe, la esperanza y el bien común, y para disponernos como pueblo a recibir su mensaje.
“Bajo el clamor de ¡ARGENTINA DESPIERTA!, estas páginas nacen con una vocación apremiante; la de preparar la inteligencia y disponer el corazón de la Patria para el paso del Vicario de Cristo por nuestro suelo.”

A lo largo de la obra, Leonardo recupera momentos significativos de la historia de la Iglesia en la Argentina y los pone en diálogo con las enseñanzas del Papa León XIV y con los desafíos que atraviesa nuestra sociedad. El resultado es una invitación a mirar este acontecimiento con profundidad, desde la memoria de nuestra fe y con esperanza en el futuro.
En esta edición de Eco de la Caridad, conversamos con el autor sobre el origen de esta nueva obra, el significado de su título y la mirada con la que se prepara para uno de los acontecimientos más esperados por la comunidad católica argentina.

A lo largo de estos años has recorrido distintos caminos de la escritura, desde textos infantiles y novelas hasta obras vinculadas con la espiritualidad y la vida de fe. ¿Qué lugar ocupa la escritura en tu propia experiencia y cómo fue surgiendo este camino como autor? 
Para mí, la escritura no es un pasatiempo ni una distracción, sino un espacio de vocación, puente y servicio. A lo largo de estos años como escritor he explorado géneros diversos —desde la literatura infantil y juvenil hasta obras de carácter catequístico y con una impronta espiritual— porque considero que cada etapa de la vida requiere un lenguaje particular para abordar las verdades fundamentales de nuestra vida y de la fe. 
La escritura fue surgiendo como una necesidad de poner la palabra al servicio de la formación, la reflexión ética y la fe. Entiendo cada proyecto como una oportunidad para sembrar inquietudes profundas en el lector, transmitir valores humanos y cristianos y aportar, desde la literatura, a la construcción del Bien Común. 


 En esta oportunidad, la inspiración nace de un acontecimiento histórico que todavía está por suceder: la anunciada llegada del Papa León XIV a la Argentina. ¿En qué momento apareció en vos la necesidad de escribir este libro y qué fue lo que te impulsó a comenzar el proyecto? 
Esta obra surgió en el instante en que se confirmó la visita apostólica del Papa León XIV a nuestro país. Comprendí que un acontecimiento de tal magnitud no podía ser recibido con indiferencia ni quedarse únicamente en la cobertura mediática o en el entusiasmo pasajero de las personas. Este libro fue pensado como una herramienta de preparación interior y comunitaria frente a las tensiones, la desidia política y las 
grietas sociales que atravesamos como nación, la venida del Santo Padre es un acontecimiento providencial, un momento oportuno para examinar nuestra conciencia colectiva y replantearnos qué significa construir una Patria justa y solidaria. 


 Desde el título, ¡Argentina despierta!, el libro propone un llamado. ¿Por qué elegiste esta expresión para nombrar la obra y qué significa para vos ese "despertar" que proponés a la Argentina ante la llegada del Papa León XIV? 
¡Argentina despierta! surgió como una invocación directa a salir del aletargamiento espiritual, ético y ciudadano. Muchas veces nos autoconsolamos con la resignación frente a la decadencia o la anomia, aceptando los problemas del país como si fueran un destino inevitable. 
Ese "despertar" significa sacudir la apatía, recuperar la memoria de nuestras raíces y renovar el compromiso con la verdad, la solidaridad y el Bien Común. Ante la llegada del Papa León XIV, no basta con ser espectadores de su paso; debemos estar despiertos para escuchar sus enseñanzas con un corazón dispuesto a la conversión y a la acción transformadora en la sociedad. 

La obra recupera momentos significativos de la historia de la Iglesia y de sus vínculos con la Argentina, pero también se detiene en las enseñanzas del Papa León XIV. ¿Qué descubriste durante la escritura de este libro que te permitió comprender de una manera nueva el significado de esta próxima visita? 
Durante el proceso de redacción, redescubrí cómo la historia de la Iglesia en la Argentina ha estado profundamente entrelazada con los hitos fundacionales de nuestra identidad nacional. Al contrastar ese recorrido histórico con el magisterio del Papa León XIV, se comprende que su visita no es un hecho aislado, sino una continuidad providencial en la vida de nuestro pueblo. 
Las enseñanzas del Pontífice nos ofrecerán una clave de lectura actualizada para responder a las deudas sociales históricas que tenemos como nación. Su presencia en suelo argentino viene a ser un faro que nos señala que el verdadero progreso material sólo es sostenible si se fundamenta en pilares morales, en la dignidad de la persona humana y en el cuidado de los más vulnerables. 

Después de haber escrito este libro, ¿qué te gustaría que sucediera con el lector? ¿Con qué mirada o disposición interior quisieras que cada persona llegue a la visita del Papa León XIV y, sobre todo, qué esperás que permanezca en ella después de que el Santo Padre haya dejado nuestro país? 
Me gustaría que el lector no aborde este libro como una simple lectura previa, sino como un examen de conciencia y una invitación a la acción. Quisiera que cada persona llegue a la visita con una mirada de profunda esperanza, pero también de responsabilidad personal; con el corazón abierto, dejando de lado los prejuicios e ideologizaciones que muchas veces empañan el pensamiento. 
Y sobre todo, espero que después de que el Santo Padre haya dejado la Argentina no nos quede solo el recuerdo de una fiesta de fe, sino la semilla de un compromiso permanente. Que permanezca un deseo sincero de trabajar por la unidad, de asumir la doctrina social en el día a día y de ser verdaderos protagonistas en la reconstrucción del entramado social y moral de nuestra Patria.